Category Archives: Renault Twizy

El Renault Twizy se enfrenta al Alpe d’Huez

El más pequeño de la gama ZE de Renault se ha enfrentado a uno de los grandes retos a los que un ciclista profesional debe superar en su carrera, la subida al mítico Alpe d’Huez, el tremendo puerto de montaña con un recorrido de 14 kilómetros e inclinaciones de hasta el 8%, y una etapa donde incluso los más grandes han sufrido para superar.

Pero el Twizy está hecho de otra pasta y es por eso que se ha enfrentado cara a cara con este gigante de 3.330 metros de altitud armado sólo con los 7 kWh de su batería y la habilidad de su conductor, que ha puesto a prueba toda la capacidad del Twizy para superar esta épica subida, y todo de una forma silenciosa y por supuesto, sin emisiones contaminantes.

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El Renault Twizy se enfrenta al Alpe d’Huez

El más pequeño de la gama ZE de Renault se ha enfrentado a uno de los grandes retos a los que un ciclista profesional debe superar en su carrera, la subida al mítico Alpe d’Huez, el tremendo puerto de montaña con un recorrido de 14 kilómetros e inclinaciones de hasta el 8%, y una etapa donde incluso los más grandes han sufrido para superar.

Pero el Twizy está hecho de otra pasta y es por eso que se ha enfrentado cara a cara con este gigante de 3.330 metros de altitud armado sólo con los 7 kWh de su batería y la habilidad de su conductor, que ha puesto a prueba toda la capacidad del Twizy para superar esta épica subida, y todo de una forma silenciosa y por supuesto, sin emisiones contaminantes.

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El tuning llega al Renault Twizy

Hace apenas cuatro meses desde la salida a la venta del Renault Twizy, un modelo revolucionario que ha llegado para cambiar nuestra forma de movernos por las ciudades. Pero no todo iban a ser buenas noticias y los amantes del tunning han aparecido en escena.

Si hace unos días hemos visto una preparación que se limitaba a un poco de pintura y una línea, que imitaba el estilo Gordini, ahora desde Francia nos llega un Twizy con unas llantas imposibles que nos recuerdan a las Brabus del Smart, pero que destacan de forma especial en el más pequeño de la gama ZE

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La Torre Eiffel, un punto de recarga para el Twizy

En un original vídeo, Renault ha convocado a toda una caravana de Twizy que han recorridos las calles de la capital francesa mostrando todo su encanto a los visitantes y a los locales. Además de hacer una demostración de sus capacidades, los responsables de la marca francesa han querido aprovechar el tirón de uno de los símbolos de París y han enchufado el Twizy a la emblemática torre Eiffel para lograr un poco de energía.

El resultado no puede ser más espectacular y mediante un sistema de cables con LED, podemos ver como la torre proporciona energía a estos nuevos protagonistas de las calles parisinas que con su pequeño cuerpo, se están haciendo un espacio entre las imágenes habituales de esta ciudad.

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Renault Twizy contra Tazzari Zero

Vídeo | Youtube

Twizy Rent, la forma más sencilla y económica de probar un Twizy

Un emprendedor madrileño ha puesto en marcha una interesante iniciativa, Twizy Rent, una empresa que nos permite poder alquilar una unidad del eléctrico de Renault y adaptar el tiempo a nuestras necesidades, pudiendo acceder a una tarifa por horas, días o incluso semanas, para poder sentir en primera persona la sensación de conducir al más pequeño de la gama ZE.

Las tarifas son muy económicas y por ejemplo una hora nos costará desde 8 euros, el día completo solamente 25 euros mientras que toda una semana serán 133 euros, lo que suponen sólo 19 euros por día. De esta manera empresas y particulares tienen a su disposición una nueva fórmula para poder comprobar si el Twizy se adapta a sus necesidades de movilidad sin tener que comprar una unidad, y además servirá a muchos para tener su primera experiencia con un coche eléctrico.

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El car sharing y el Renault Twizy, una unión ideal

La localidad francesa de Saint-Quentin-en-Yvelines, ha puesto en marcha un programa de car sharing de coches eléctricos, donde el modelo seleccionado ha sido el Renault Twizy, un vehículo perfecto para este tipo de iniciativas donde los interesados podrán arrendar una de las unidades disponibles mediante un smarphone o por internet, para disfrutar de su uso durante cortos periodos de tiempo.

Aunque está en fase de pruebas, los promotores de esta iniciativa pretenden que el Twizy se convierta en el segundo vehículo de los residentes, que podrán acceder a una unidad las 24 horas del días los 365 días del año, y por una módica cuota de alta de solamente 10 euros y 10 céntimos cada minuto, podrán moverse por la ciudad de una forma ágil, y sin emisiones.

Además como aseguran sus promotores, si nos quedamos sin carga, simplemente nos tendremos que dirigir a una de las estaciones y cambiar nuestro coche por otro con la batería totalmente cargada, para continuar con nuestro camino.

A lo largo del mes de septiembre el programa se ampliará al público general, y será entonces cuando sepamos como está funcionando, y las conclusiones de una interesante iniciativa que nos ofrece una nueva alternativa de movilidad, que además servirá para mejorar la imagen de los coches eléctricos entre la población que tendrá a su alcance un vehículo eléctrico para el día a día.

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El Renault ZOE, Twizy y Fluence ZE, las estrellas de Cannes

Ni Brad Pitt, ni Angelina Jolie, ni tan siquiera el escote de Salma Hayek, los protagonistas del festival de cine que celebra la ciudad francesa de Cannes han sido el Renault ZOE, el Twizy y el Fluence ZE, los eléctricos que han estado presentes en la alfombra roja llevándose una buena parte de las miradas de los asistentes.

Los dos eléctrica están siendo mostrados en la entrada del lujoso Majestic Barrière, escenario seleccionado para aprovechar el importante tirón mediático de festival al que acuden las estrellas del momento, y donde tal vez se pueda producir un flechazo entre los famosos y los coches eléctricos.

Además como colaborador oficial, Renault se ha encargado del transporte de los actores, y algunos de ellos han podido disfrutar de un placentero recorrido desde su hotel hasta la alfombra roja cómodamente sentados en un Fluence ZE.

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Renault Twizy contra Tazzari Zero

El Renault Twizy es un concepto totalmente revolucionario que es capaz de mezclar en una sola pieza la funcionalidad de una moto, y la comodidad de un coche, pero no es el único en el mercado en ofrecer una alternativa eléctrica pensada para movernos por la ciudad.

Desde una de las cunas del automovilismo ha llegado a España el Tazzari Zero, un modelo distribuido en nuestro país por Enisola, que al igual que el Twizy está matriculado como cuadriciclo pesado, y nos ofrece unas características interesantes que vamos a comparar con las del más pequeño de la gama ZE de Renault.

Espacio interior y medidas. 

A pesar de disponer ambos de dos plazas, se trata de dos modelos con planteamientos y filosofías muy diferentes, y mientras que el Twizy se ofrece con una estructura abierta, o con medias puertas opcionales, el Tazzari llega con los elementos habituales en un turismo y una superficie de carga dividida en dos zonas.

El Twizy con sus 2,32 metros de largo y 1,19 de ancho, es 56 centímetros más corto y 37 cm más estrecho que el Tazzari, lo que supondrá que en la ciudad, hábitat natural de estos dos modelos, el Renault se moverá de una forma más ágil, y encontrará un lugar donde aparcar de una forma más sencilla, lo que nos vuelve a recordar su similitud con una moto.

Pero esta diferencia también se deja notar en el espacio interior y a pesar de que el conductor del Twizy puede ir incluso más holgado que el del Tazzari, quién sufre de forma especial esta reducción será nuestro acompañante, y si en el Tazzari puede ir cómodamente sentado a nuestro lado, en el Twizy tendrá que ir enclaustrado en una parte trasera, pensada para cubrir emergencia.

En cuanto a la zona de carga, aquí también sale a relucir la diferencia de tamaño, y si en el Twizy apenas tenemos un pequeño hueco tras el asiento del acompañante, según Renault con capacidad para 60 litros, en el Tazzari disponemos de dos pequeños maleteros, uno situado en la zona trasera, y otro en la delantera, donde habitualmente se encuentra el motor.

Características técnicas.

El Twizy se ofrece en dos motorizaciones, una limitada a 45 km/h de 4 kW, y una segunda más parecida al Tazzari,  con 13 kW de potencia y un par de 57 Nm, que le permite alcanzar una velocidad máxima limitada a 80 km/h, aunque se trata de una limitación por cuestiones de mantener el consumo en unos niveles razonables, ya que ese motor podría impulsar el Twizy hasta una velocidad mucho mayor.

Por su parte el Tazzari dispone de un motor de 15 kW, pero dotado de un par motor que es casi el doble del Twizy, 150 Nm disponibles desde cero revoluciones, lo que le permite disfrutar de una aceleración mucho mejor que la del Renault y que le permite alcanzar una velocidad máxima, también limitada, pero en esta ocasión a unos más interesantes 100 km/h.

En cuanto a la batería, el Twizy gracias a los 7 kWh que dispone, puede según Renault alcanzar una autonomía máxima de 100 kilómetros, mientras que por su parte los 12 kWh del Tazzari le proporcionan un alcance máximo de 140 kilómetros con cada carga, lo que nos indica que el Tazzari, como es normal, tiene un consumo ligeramente mayor, 8,6 kWh cada 100 kilómetros.

Tema importante es el peso, y mientras que el Twizy pesa con batería 450 kilos, el Tazzari, a pesar de ser un coche mucho más grande y equipado, no dispara su cifra en la báscula donde, también con batería, marca una cifra de 542 kilos, apenas 100 más que el Renault.

Precios y conclusión.

En cuanto a los precios, es una cuestión más complicada de lo que parece la comparación, ya que en el caso del Twizy, a pesar de partir de un precio mucho más interesante, no podremos hacernos en propiedad con la batería y estaremos atados a un alquiler mensual de 50 euros, además de estar limitados a un máximo de 7.500 kilómetros anuales. Su coste para la versión 80, parte desde los 5.409 euros, mientras que si queremos hacernos con la opción de las medias puertas, elemento casi imprescindible, tendremos que sumar otros 590 euros.

Por su parte el Tazzari Zero nos ofrece una fórmula clásica de venta, y podremos hacernos con una unidad por unos 20.000 euros, pudiendo acceder a diferentes acabados, entre los que se encuentra una versión descapotable, el Tazzari Speedster 150 Italia.

La conclusión es que se trata de dos coches eléctricos que a pesar de sus similitudes, son dos conceptos totalmente diferentes, pero con una misma filosofía, ofrecer una alternativa de movilidad eléctrica para nuestras ciudades, pero partiendo de ideas opuestas, mientras que uno ofrece un precio de acceso muy económico, el otro nos ofrece las características de un turismo, pero en un frasco pequeño, a cambio de un precio mucho más elevado.

Dos opciones distintas con diferentes objetivos, pero que se demuestran como una verdadera alternativa para movernos de una forma ágil, silenciosa y sobre todo, económica y sin humos.

 

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Renault Twizy

El Renault Twizzy es la apuesta más arriesgada y original de Renault, un cuadriciclo eléctrico que llega con un aspecto totalmente rompedor y unas características técnicas muy interesantes, a lo que tendremos que sumar que está fabricado en España.

Dispone de capacidad para dos pasajeros, sentados al más puro estilo motero, en un pequeño habitáculo que en el mejor de los casos está medio abierto, gracias a unas puertas opcionales que suponen la única protección contra los medios. Se trata de una alternativa de movilidad para aquellos que necesiten un vehículo pequeño, ágil y económico, un modelo pensado por y para la ciudad, donde se mueve como pez en el agua.

Tiene una longitud de 2.32m, con 1.19m de ancho y una altura de 1.46m. Tiene capacidad para dos pasajeros, que a diferencia de modelos como el Smart, no irán sentados de forma lateral si no que Renault ha optado por un sistema 1+1 similar al de las motocicletas.

Dispone de tres terminaciones, Urban, Color y Tehcnic que estarán diferenciadas en que la versión Urban dispondrá de unas llantas de 13 pulgadas blancas, mientras que en el Technic y el Color, serán unas llamativas llantas de aleación. En las tres terminaciones las medias puertas serán un opcional que nos costará otros 590 euros y que se antojan un accesorio imprescindible y que nos proporciona una relativa protección del exterior.

En el apartado de la motorización, cuenta con dos opciones, una de 4 kW, para la versión matriculada como cuadriciclo y que podrá ser conducida sin el carnet de coche, y otra de 13 kW y 57Nm de par. Con su peso contenido de 450Kg imaginamos que esas cifras serán más que suficientes para mover el vehículo hasta los declarados 80 Km/h de velocidad máxima, o 45 Km/h en el caso del modelo Twizy 45.

Por su parte la autonomía que le proporcionan los 7 kWh de su pequeña batería está cifrada según Renault en unos 100 Km, una cifra que durante nuestra prueba dinámica ha bajado considerablemente y en uso real hemos logrado un máximo de 65 kilómetros.

En cuanto a su carga el Twizy necesita hasta 3,30 horas para una recarga completa y 3 horas para alcanzar el 80% de capacidad. Dispone de serie de un cable integrado en la zona delantera con tres metros de largo, que podrá ser usado con una toma estándar de 220v y 10A

Tiene un precio que parte desde los 4.917 euros de la versión 45, pasando por los 5.409 euros de la versión Urban capaz de alcanzar los 80 km/h, mientras que la versión Color, que incluye una pintura exclusiva, sube hasta los 5.620 euros de la versión 80, y llegando al más equipado Technic, que sin las puertas, sale por 5.972 euros, precios con los impuestos y las ayudas incluidas.

Como todos los modelos de Renault, a estos tendremos que sumar el correspondiente alquiler por las baterías que en este caso asciende a 50 euros euros al mes, en un contrato de tres años y con un límite de 7.500 kilómetros anuales, tras los cuales tendremos que pagar un recargo por cada kilómetro adicional, un recargo aún por determinar.

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Equipamiento

  • Portaobjetos (65L de capacidad)
  • Ordenador de bordo específico Z.E. con económetro.
  • Dos guanteras cerradas; una de ellas con cerradura.
  • Cofre cerrado detrás del asiento trasero.
  • Airbag de conductor.
  • Cinturones de seguridad delanteros con 4 puntos.
  • Cinturones de seguridad traseros con 3 puntos.
  • Asiento trasero compatible con alzadera para niños.

Especificaciones:

Tipo de vehículo : Biplaza
Longitud : 2.337 mm
Anchura : 1.191 mm
Altura : 1.461 mm
Potencia máxima del Motor: 13 kW ( 20 CV)
Par : 57 Nm
Autonomía : 100 km oficiales, 65 kilómetros reales.
Número de asientos : 2
Peso en vacío : 450 kg

•Twizy Urban 45
Par :33 Nm
Velocidad máxima :45 km/h
Potencia del Motor Máx :4 kW (5 cv)

•Twizy Urban
Par :57 Nm
Velocidad máxima :80 km/h
Potencia del Motor Máx :13 kW (17 cv)

Precios:

Twizy Urban 45  
 4.917€        
alquiler batería ,  50 €/mes contrato de 36 meses y 7.500 KM/año
Twizy Urban 80
 5.409€
alquiler batería ,  50 €/mes contrato de 36 meses y 7.500 KM/año
Twizy Technic     
 5.972€  
alquiler batería ,  50 €/mes contrato de 36 meses y 7.500 KM/año
Twizy Color
 5.620€
alquiler batería ,  50 €/mes contrato de 36 meses y 7.500 KM/año

Impuestos y ayudas incluidas.

Prueba del Renault Twizy

Por fin hemos podido poner nuestras manos sobre uno de los coches más originales e impactantes de los últimos años, el Renault Twizy, que con la propulsión eléctrica como bandera y un precio desde 4,900 euros, pretende asaltar un mercado deseoso de vehículos eléctricos.

La prueba ha tenido lugar en un entorno primordialmente urbano, el hábitat natural del Twizy, con tramos puntuales interurbanos donde en ningún momento la velocidad máxima de la vía ha superado los 80 km/h que tiene como límite el propio Twizy y donde hemos comprobado de primera mano que el Twizy es un auténtico reclamo de miradas y un urbanita de primera.

Exteriormente el Twizy ya lo conocemos, es una mezcla entre un coche y una moto, con 2,32 metros de largo y apenas 1.19 de ancho, que lo convierten en una alternativa ideal para aquellos que busquen un vehículo para sus desplazamientos por la ciudad, donde el más pequeño de la gama ZE se mueve como pez en el agua.

Con más calma hemos podido analizar el interior de esta unidad que lleva el atractivo acabado Technic con el imprescindible accesorio de las medias puertas y que cuenta con unas llamativas llantas y un color exclusivo.

Hemos podido ver que dispone de dos guanteras, algo que nos hemos perdido en la primera toma de contacto, una que podremos cerrar con llave, situada a nuestra derecha, y otra que cualquiera podrá abrir y que se encuentra a la izquierda del salpicadero, ambas con más profundidad de la que habíamos visto en nuestro primer contacto y además para nuestra sorpresa, contamos con una toma de corriente de 12 voltios, para recargar nuestros gadgets.

Seguimos sin entender la situación del botón que enciende las luces de emergencia, ya que resulta absurdamente fácil conectarlas desde el exterior, lo que estamos seguros será un reclamo para los graciosos y un motivo menos para dejarlo aparcado en la vía pública sin vigilancia. Tampoco nos gusta el uso de manetas convencionales para las luces y los limpias, que al igual que lo anterior, están muy accesibles a los amigos de lo ajeno.

Es destacable que a pesar de ser un coche extremadamente estrecho, la puerta que podremos montar como opción, previo pago de 590 euros, se encuentra sorprendentemente lejos de nosotros, por lo que los que estén acostumbrados a llevar el brazo izquierdo apoyado, tendrán que cambiar de hábitos. Se trata de un detalle que minimiza la sensación de claustrofobia que circular en un coche de poco más de un metro de ancho podría provocar, lo que nos recuerda que es una pena que no esté totalmente cerrado.

También hemos indagado un poco más en el pequeño hueco existente en la parte trasera del vehículo, justo detrás del asiento del aompañante, un espacio que tendremos que abrir con la llave del coche y que nos desvela un lugar donde guardamos el chaleco reflectante y apenas un par de pequeños bultos, como un ordenador portátil y algún que otro gadget, pero estos no tendrán ninguna sujeción y que tendrán una estructura metálica como acompañantes, por lo que tendremos que tener cuidado.

El acceso a la plaza trasera es complicado, es una cuestión de agilidad, a pesar de lo que nos hemos encontrado más cómodos que en la primera toma de contacto, aunque todo depende de la altura del conductor. Si el ocupante de la plaza anterior mide al rededor de los 1,60 metros de alto, incluso podremos salir sin que este se baje del coche, y además disfrutaremos de un holgado espacio.

Recordar también que las dos plazas tienen cinturón de seguridad, e incluso la delantera dispone de un sistema de cuatro puntos, lo que aumenta nuestra confianza. Como anécdota, me ha vuelto a pasar lo mismo que en la primera toma de contacto y al bajar de la plaza trasera, me he enganchado el pantalón en la arista del carril del asiento delantero, y lo más gracioso es que una de las personas que se ha subido para ver el coche en una de las paradas, le ha sucedido lo mismo, por lo que tal vez Renault debería redondear esa parte, o colocarle un borde de plástico.

Mención aparte merece el espacio dedicado a guardar el cable de recarga, donde también encontramos el depósito para el líquido del limpiaparabrisas, una sencilla tapa de plástico sin ningún tipo de cierre, que deja a esa zona totalmente desprotegida. En el lado positivo, encontramos que el cable está fijado en el coche, por lo que en el peor de los casos, solamente podrán cortarlo, aunque esto nos obligará a pasar por caja en el concesionario para afrontar su sustitución.

Conducción.

Una vez acomodado en el asiento del conductor, recubierto de un plástico algo duro, me dispongo a comenzar la prueba dinámica, por lo que giro la llave, piso el freno y pulso el botón D, pero claro, hay que quitar el freno de mano, un elemento un pelín incómodo al que hay que coger el truco, sobre todo si el último usuario lo ha puesto con fuerza.

Una vez superado este pequeño obstáculo, apretamos el acelerador con cuidado para no salir disparados con la aceleración que nos han contado en otras pruebas, pero después de pisar unos centímetros el pedal, no pasa nada y el comercial nos mira y nos pregunta ¿no anda?

Si, anda pero hay que alcanzar un nivel de profundidad bastante elevado para que el Twizy se mueva, un detalle que resultará bastante incómodo en ciudad, algo a lo que tendremos que sumar la ausencia de retención, lo que dará como resultado una incomodidad en los arranques en cuesta.

Los primeros metros son bastante decepcionantes ya que la aceleración es más pobre de lo que esperábamos, una sensación tal vez provocada por las expectativas puestas pero que analizado de una forma fría, es suficiente para movernos por la ciudad.

Después de unos metros, me llama poderosamente la atención el ruido exterior, una sensación también provocada por la falta de costumbre, y que después de unos kilómetros, incluso a elevada velocidad, te permitiría ir escuchando la radio sin grandes problemas, un accesorio que podremos adquirir como accesorio y uno de los elementos que más he echado de menos durante la prueba.

Pero tal vez el ruido más sorprendente es el de las propias ruedas, a las que podemos escuchar en las curvas como chirrían ligeramente, algo imposible en un coche con motor de combustión y que resulta realmente curioso. Como decimos, la aceleración desde cero es bastante progresiva, aunque después de unos metros, el Twizy entrega toda su potencia y nos permite unas buenas recuperaciones, suficientes para movernos entre el tráfico de una forma rápida y ágil.

La velocidad máxima del Twizy son 80 km/h, y a partir de esa cifra, el motor deja de empujar, incluso el marcador de consumo, que nos indica mediante una barra cuanta energía estamos usando, se queda a cero cuando aceleramos a fondo, por lo que sobrepasar los 80 km/h es posible solamente en una cuesta abajo.

La limitación de velocidad tiene una explicación en la intención de preservar la vida útil de la batería, pero una decisión que perjudicará a los que necesiten recorrer tramos por autovía, donde echarán de menos un poco más de velocidad, algo que el motor del Twizy estoy seguro que podría lograr.

Decimos esto por que el Twizy es un coche muy estable, tiene un paso por curva muy aplomado e incluso en un rotonda acelerando a fondo, no apreciamos ninguna imprecisión en el control, lo que nos da una mayor sensación de seguridad y confianza, y eso que son nuestros primeros metros y el coche no es nuestro, lo que de nuevo, nos vuelve a recordar con pena la limitación de velocidad.

Prestaciones y autonomía.



Pasamos al aspecto que seguramente más os interese, la autonomía, un aspecto que según Renault, los 7 kWh de la batería del Twizy le proporciona unos 100 kilómetros con cada carga, algo que como sabemos, una cifra que ha sido obtenida dentro de un laboratorio en unos rodillos, y que casi nunca se adapta a la realidad.

Comenzamos nuestro recorrido con 139 kilómetros en el marcador de nuestra unidad, y el nivel de carga al 100%. Como curiosidad, comentar que entre los datos que nos ofrece el cuadro de mandos del Twizy, además de los kilómetros recorridos, encontramos una estimación de nuestra autonomía, que antes de comenzar nos muestra apenas 54 kilómetros, y una puntuación ECO, que mediante un sistema del uno al cuatro, mide la eficiencia de nuestra conducción, siendo uno el peor y cuatro el mejor.

Después de unos kilómetros vemos que este medidor, no tiene sentido, ya que podemos realizar una conducción eficiente, y bajar hasta uno o dos, y luego afrontar una serie de subidas donde tenemos un enorme gasto, y subir hasta tres o cuatro, por lo que no le prestamos mayor atención.

Nuestro recorrido ha tenido como principal escenario la ciudad, por donde nos hemos movido como pez en el agua, aunque con todas las miradas puestas en nosotros, por lo que los tímidos, pasarán un mal rato a los mandos de un Twizy, por lo menos hasta que sea un modelo más familiar y algo que a los propietarios de un Smart, nos devuelve a nuestros primeros años con este coche.

Como decimos, la mayor parte del recorrido ha tenido lugar por la ciudad, con tramos de circunvalación, donde la velocidad máxima es de 80 km/h, y que hemos ido rotando en un gran circuito de unos 10 kilómetros.

En ciudad, vemos que la autonomía apenas baja con el paso de los minutos, por lo que dentro de este ambiente no sería extraño alcanzar e incluso superar los 100 kilómetros que nos indica Renault, pero en las escapadas a las zonas de elevada velocidad, es cuando más sufre el Twizy y cuando las barritas del contador comienzan a desaparecer más rápidamente.

Después de unas cuantas horas, de las cuales la mayor parte del tiempo las he pasado explicando amablemente las características del coche a decenas de curiosos que se acercaban cuando intentaba hacerle unas fotos, la carga de las baterías ha llegado a su final por lo que he encarado el tramo hacia el concesionario de Renault, a donde he llegado con apenas 3 kilómetros de autonomía en el marcador, una raya en la barra de carga y cuatro puntos en el absurdo medidor ECO, una marca supongo que propiciados por unos últimos kilómetros realizados a muy baja velocidad por miedo a quedarme tirado sin carga.

Al final el marcador del Twizy nos indica que hemos llegado con 204 kilómetros, lo que nos dice que hemos recorrido un total de 65 kilómetros con una carga, una cifra bastante menor de los esperado, y donde suponemos que los tramos de circunvalación han tenido mucho que ver con esta pobre cifra, que se queda muy alejada de los 100 kilómetros que nos asegura Renault.

65 kilómetros para un modelo como el Twizy podría ser más que suficiente, una cifra que convierte al Renault en un modelo pensado por y para la ciudad, y con el hándicap de que solamente podremos recargar nuestras baterías en un enchufe convencional, por lo que los puntos de recarga dotados de formatos CHAdeMO o Mennekes, no estarán a nuestra disposición.

Sin duda uno de los menos comentados y mas´importantes problemas de este modelo que dependerá de la clásica salida Schuko, cada vez menos presente en los puntos de recarga públicos para coches eléctricos, y que si se usan en las motos, por lo que una solución sería permitir estacionar el Twizy en las plazas para motos eléctricas.

Conclusión.



El Twizy me ha dejado un buen sabor de boca, un modelo perfecto para aquellos que busquen una alternativa de movilidad donde dispongan del apoyo de cuatro ruedas y un techo que le proteja parcialmente de las inclemencias, algo que a pesar de su estructura medio abierta, logra con creces ya que después de unas horas circulando en un día bastante frío y vestidos con un vaquero y un sencillo jersey, he terminado sin apenas problemas, aunque por momento, me habría gustado disponer de unos guantes.

Tal vez me ha decepcionado un poco su aceleración, y sobre todo la ausencia de ningún tipo de retención en las arrancada en subida, lo que provoca que tengamos que soltar el freno y pegar un pisotón al acelerador para que irnos hacía atrás, ya que el freno de mano, por su situación, no es de gran ayuda.

En cuanto a la autonomía, esta dependerá de nuestras necesidades, pero el planteamiento del Twizy no nos invita a grandes desplazamientos por lo que aunque algo más corta de lo esperado, se antoja suficiente para cumplir el cometido para el que ha sido diseñado este modelo.

Aunque por los 6.000 euros que cuesta esta unidad, a los que tendremos que sumar un alquiler de 50 euros mensuales por su batería, convierten al Twizy en una solución economicamente poco interesante y que encontrará su espacio en nichos de mercado muy concretos, como profesionales, o como el primer vehículos para aquellos adolescentes a los que los padres no quieran comprar una moto.

Personalmente y pensando en clave económica, con ese dinero prefiero realizar una conversión de bajo coste, y con ella disponer de un vehículo completo con la batería en propiedad y sin tener que rendir cuentas a nadie de cuantos kilómetros tengo que realizar, e incluso si no pensamos en una conversión, me animaría más a adquirir un scooter eléctrico, una alternativa más económica y que además nos ofrecerá mejores prestaciones.

Por supuesto, tenemos que recordar que cada persona es un mundo, cada uno tiene sus necesidades de movilidad, sus requisitos de comodidad o sus posibilidades económicas, pero tal vez el Twizy ganaría puntos de ofrecernos una alternativa donde pudiésemos ser los propietarios de la batería, aunque parece que Renault ni se plantea esa alternativa.

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